Entrenamiento de fuerza específico: ¿debe imitar los movimientos de tu deporte?

EXPLICACIÓN EN VÍDEO

Si cualquiera entra al gimnasio y, viendo tu entrenamiento de fuerza, puede saber qué deporte practicas, quizá haya algo que revisar.

Existe la creencia de que, para conseguir una buena transferencia al rendimiento deportivo, tu entrenamiento de fuerza debe imitar los movimientos de competición. Por eso es frecuente encontrar ejercicios con poleas, gomas o cargas que intentan reproducir tu gesto técnico.

Pero que un ejercicio imite a tu deporte no significa que vaya a producir una mayor transferencia.

Especificidad no significa imitación

Tu entrenamiento de fuerza debe ser específico a tus necesidades como deportista, pero eso no significa que tenga que reproducir tus movimientos técnicos.

La especificidad consiste en identificar qué demandas físicas tiene tu disciplina y desarrollar las capacidades necesarias para responder a ellas.

El ejercicio no tiene que parecerse a tu movimiento deportivo para desarrollar una adaptación relevante para tu deporte.

El problema de convertir el gimnasio en un simulador

Cuando intentas copiar un gesto técnico con resistencia, puedes acabar utilizando un ejercicio simplemente porque visualmente se parece a la competición.

Pero la semejanza visual no es suficiente para determinar la utilidad de un ejercicio.

Si lo que quieres es mejorar tu técnica deportiva, la herramienta principal sigue siendo practicar tu deporte. El entrenamiento de fuerza tiene otra función: desarrollar las capacidades físicas que pueden contribuir posteriormente a la ejecución de ese gesto deportivo.

Por eso, no necesitas hacer una versión con polea o goma de cada movimiento que realizas durante la competición.

Si quieres practicar la técnica, practica la técnica. Si quieres desarrollar la fuerza, entrena la fuerza.

Entonces, ¿cómo debe individualizarse tu entrenamiento?

Que no tengas que imitar el gesto deportivo no significa que todos los deportistas deban entrenar fuerza de la misma manera.

Tu programa debe tener en cuenta las demandas de tu disciplina, tu nivel, tus características individuales y el momento de la temporada.

La diferencia está en qué se individualiza.

No se trata de buscar un ejercicio que copie tu movimiento deportivo, sino de seleccionar y organizar los estímulos de entrenamiento que mejor respondan a tus necesidades.

Así, dos deportistas de disciplinas diferentes pueden utilizar ejercicios similares y, al mismo tiempo, estar realizando un entrenamiento perfectamente individualizado.

Y es por todo esto por lo que la pregunta no debería ser:

¿Qué ejercicio se parece más a mi deporte?

Sino:

¿Qué adaptación necesito y cuál es la mejor forma de entrenarla?

El gimnasio no tiene que parecerse a tu deporte

Tu entrenamiento de fuerza forma parte de tu preparación física, no es una representación de tu deporte.

Su objetivo no es que reproduzcas en el gimnasio lo que después harás en competición, sino desarrollar las capacidades físicas que necesitas para rendir.

La técnica se entrena practicando tu deporte.

La fuerza se entrena mediante estímulos de fuerza.

Y la transferencia aparece posteriormente en la práctica específica.

El gimnasio no tiene que parecerse a tu deporte. Tiene que ayudarte a estar mejor preparado para practicarlo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este campo es obligatorio

Este campo es obligatorio

Este campo es obligatorio

Se ha producido un error al enviar tu mensaje. Por favor, inténtalo de nuevo.

Comprobación de seguridad

Código captcha inválido. Inténtalo de nuevo.

Information icon

Necesitamos su consentimiento para cargar las traducciones

Utilizamos un servicio de terceros para traducir el contenido del sitio web que puede recopilar datos sobre su actividad. Por favor revise los detalles en la política de privacidad y acepte el servicio para ver las traducciones.